Hablan mis pies

Me gusta fotografiar mis perros y mis pies.

Mis manos y pies han dejado de pertenecerme.

No arrastro los pies, ellos me arrastran a mí.

Mis pies te reconocen como camino.

A mis pies les gusta tomar siestas.

Hasta mis fantasmas arrastran los pies.

Soy ojos, boca, manos, pies, cabello; pero sin forma definida.

Mis pies tienen diferentes personalidades.

Mis pies toman sus propias decisiones.

Mis pies no saben andar en tierra firme.

Le urges a mis pies.

Voy a echar a volar mis pies.

Lluéveme en los dedos de los pies.

Mis pies tienen mil caminos que mostrarte, descálzate conmigo.

Sólo tú me quitas el frío de los pies.

El infierno son mis pies sin camino.

Quiero volver a pintar de morado las plantas de mis pies.

Mis pies extrañan tus calles.

Se mar y humedece los dedos de mis pies.

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Soñando…

Lugar de ensueños

A veces no sé cual es el sueño. Llego a lugares mágicos y despertar se vuelve doloroso.

Ya tengo elegido el sueño en el que me quiero quedar, y pronto despertaré en él toda una vida.

Nos estoy contando de a poquito

Ven y llévate todos mis miedos.

Me descubrí hace un año.

Estirar la mano un poco más para alcanzarnos.

Tengo mi propio castillo volador.

Dame tus manos, quiero conocer tu historia.

Hay abrazos que sostienen mundos enteros.

Contar lunas juntos.

Entretejernos toda la noche.

Hazme…

Trenzar los sueños para que vuelvan a crecer.

Habrá un día que amanezcas en otra parte de mí que no sea mi mente.

La curva de mi cintura para reposar tus consonantes.

Esperanza…

Todavía queda algo de dulce en este mundo.

Amor es…

… Tener con quien compartir un helado.

Pesquisa

Humberto acude a interponer la denuncia de desaparición. Pide ayuda para encontrar uno de sus personajes, solicita a quien lo encuentre se lo comuniquen de inmediato.  Cuenta en la descripción que éste tiene dos años de novela inconclusa a cuestas, por lo que es fácil de identificar, tiene la mirada de aquel que soporta una pena suspensiva.

Por costumbre, Humberto asesinaba a sus personajes antes de cada punto final. Era la única salida y el verdadero final feliz de cada cuento. La redención.

Aclara que sospecha que la huida de su personaje haya ocurrido con la finalidad de conocer historias fueras de sus hojas, o quizá para darse el final que le fue negado.

Omite que su principal temor no es que el personaje haya huido por alguna de esas causas, omite confesar que en la historia había desahogado todas sus frustraciones, vengándose de personas que conocía, llenando de desgracias un protagonista que no era más que el collage de todo lo que odiaba en un invento.

Humberto le teme. Cree que no escapó tan lejos, que le persigue.

Desconfía.

Cree estarse volviendo un poco loco, pero a veces por las noches, siente las letras de su anti-héroe subiéndole por una pierna, despierta sudando frío.

Cada vez tarda más en despertar.

Una noche no lo hará, será engullido por su propio cuento.

Enero